Nocturna – Guillermo del Toro
Cuando uno es niño fantasea con todas las cosas que quisiera ser y hacer, yo siempre quise ser bruja (y no había Harry Potter) o vampiro (tampoco había saga Crepúsculo, lo más cercano a un vampiro bueno era el abuelo de Los Monsters). Teniendo en cuenta esto, toda la vida me han apasionado las historias de vampiros, y soñaba con ser parte del team de Louis, Lestat y Claudia.
Dejando muy atrás a Ann Rice, empezó de pronto una fiebre de vampiros buenos y enamorados, yo no me iba a quedar atrás, y sí, confieso que me devoré los best sellers de Setephanie Meyer de una sentada cada uno, y me gustaron, no es un placer culposo.
Con todo este boom vampiresco, todo el mundo empezó a publicar, y me conseguí de repente con este ocupa la categoría #20. Teniendo en cuenta de que cualquiera se aprovecha de un momento como este para vender cualquier cosa, iba siempre muy precavida con los título, y dudando de todo el mundo, con todo y eso caí, me dejé llevar por el nombre: Guillermo del Toro, productor de El espinazo del diablo, y El laberinto del Fauno, escribiendo de vampiros, ¡Esto debe ser excelente! –pensé- y me empeñé en Nocturna
Para mi sorpresa, es uno de los libros que menos me ha gustado. Como era de esperarse (no sé cómo no lo pensé) el libro está escrito como un guión cinematográfico, cosa que me aburre enormemente - el ritmo es una de las cosas que más logra engancharme en un libro - la historia es lenta, predecible, y deja un montón de cabos sueltos que, por supuesto, de aclararán en la segunda y tercera parte, pero me quedaré sin saberlo nunca porque no pienso leerlas.
Del vampiro, qué les puedo decir del vampiro, no es un vampiro. El personajes una especie de zombie con alien y espíritu de emperador, que quiere conquistar Nueva York, en lugar de sangre lo que predomina es un liquido blanco que cada vez que leía me daba nauseas. El héroe del libro, es el típico protagonista de gringada, que lo había perdido todo y está por salvar el mundo, alcohólico regenerado que perdió su familia por prestar más atención al trabajo, vive en una posilga, la ex esposa se volvió a casar con el otro gringo típico exitoso, adinerad, pero es un huevo sin sal, y no lo deja ver casi al hijo porque ya lo ha dejado embarcado muchas veces para ir al baseball (no estoy exagerando ni un poquito, así es).
Bueno, creo que con esto ya les dije suficiente. Me defraudó Del Toro, pero estoy segura que esta va a ser una de las pocas veces que la versión cinematográfica va a ser mejor libro.