domingo 25 de septiembre de 2011

Día 21: Uno de cuentos


El libros de los amores ridículos – Milan Kundera

Al entrar en esta categoría, dejan bien claro, que no se valen antologías, entonces tiene que ser un libro que sea de cuentos y no una recopilación de cuentos. Se hace más difícil. En lo que leí el título me vinieron a la mente en automático Bestiario de Cortázar, 12 cuentos peregrinos de García Márques, y este, El libro de los amores ridículos. No sabría decirles porque escogí el tercero, debe ser por el estado de ánimo.

Muchas veces los libros vienen cargados con la expectativa de quien te lo recomienda (o regala, como en este caso) y eso es un arma de doble filo. Lo bueno es que Kundera nunca me ha defraudado, y El libro de los amores ridículos es, incluso, mejor de lo que me esperaba. Son varios relatos, y creo que su título lo dice todo, personajes frescos, y reflexivos, que se tornan incluso graciosos en algún momento, y por supuesto, impregnados del estilo único de este autor.

viernes 23 de septiembre de 2011

Día 20: Uno que lo haya sorprendido por malo

Nocturna – Guillermo del Toro

Cuando uno es niño fantasea con todas las cosas que quisiera ser y hacer, yo siempre quise ser bruja (y no había Harry Potter) o vampiro (tampoco había saga Crepúsculo, lo más cercano a un vampiro bueno era el abuelo de Los Monsters). Teniendo en cuenta esto, toda la vida me han apasionado las historias de vampiros, y soñaba con ser parte del team de Louis, Lestat y Claudia.

Dejando muy atrás a Ann Rice, empezó de pronto una fiebre de vampiros buenos y enamorados, yo no me iba a quedar atrás, y sí, confieso que me devoré los best sellers de Setephanie Meyer de una sentada cada uno, y me gustaron, no es un placer culposo.

Con todo este boom vampiresco, todo el mundo empezó a publicar, y me conseguí de repente con este ocupa la categoría #20. Teniendo en cuenta de que cualquiera se aprovecha de un momento como este para vender cualquier cosa, iba siempre muy precavida con los título, y dudando de todo el mundo, con todo y eso caí, me dejé llevar por el nombre: Guillermo del Toro, productor de El espinazo del diablo, y El laberinto del Fauno, escribiendo de vampiros, ¡Esto debe ser excelente! –pensé- y me empeñé en Nocturna

Para mi sorpresa, es uno de los libros que menos me ha gustado. Como era de esperarse (no sé cómo no lo pensé) el libro está escrito como un guión cinematográfico, cosa que me aburre enormemente - el ritmo es una de las cosas que más logra engancharme en un libro - la historia es lenta, predecible, y deja un montón de cabos sueltos que, por supuesto, de aclararán en la segunda y tercera parte, pero me quedaré sin saberlo nunca porque no pienso leerlas.

Del vampiro, qué les puedo decir del vampiro, no es un vampiro. El personajes una especie de zombie con alien y espíritu de emperador, que quiere conquistar Nueva York, en lugar de sangre lo que predomina es un liquido blanco que cada vez que leía me daba nauseas. El héroe del libro, es el típico protagonista de gringada, que lo había perdido todo y está por salvar el mundo, alcohólico regenerado que perdió su familia por prestar más atención al trabajo, vive en una posilga, la ex esposa se volvió a casar con el otro gringo típico exitoso, adinerad, pero es un huevo sin sal, y no lo deja ver casi al hijo porque ya lo ha dejado embarcado muchas veces para ir al baseball (no estoy exagerando ni un poquito, así es).

Bueno, creo que con esto ya les dije suficiente. Me defraudó Del Toro, pero estoy segura que esta va a ser una de las pocas veces que la versión cinematográfica va a ser mejor libro.

Día 19: Uno que le haya sorprendido por bueno

La Ley del amor – Laura Esquivel


Parece ilógico que esperara que esta novela no fuera tan buena, teniendo en cuenta que es de la escritora de uno de mis libros favoritos (Como agua Para Chocolate), además de que me lo prestaron con muy buena recomendación.

Lo que sucedió fue que me deje sugestionar por un par de críticas leídas por ahí, en las que presentaban al libro con falta de seriedad, e incluso como un “bajo” en la bibliografía de Esquivel. Por eso es que a veces me gusta empezar los libros sin saber nada de ellos.

Intento deshacerme del prejuicio, pienso en la recomendación de mi amiga, y le entro de una vez a la Ley del amor. Como se imaginarán, es mentira que te quitas el prejuicio, y empiezas a juzgar desde la segunda línea, no me terminaba de convencer, y hasta llegué a cuestionarme si era en serio o en broma. Ya en la segunda página me había cautivado la historia, y resultó ser un libro maravilloso, con su toque fantástico, jocoso – muy al estilo de la autora- y con unos mensajes para atesorar.

jueves 15 de septiembre de 2011

Día 18: El que más veces ha leído

Rayuela – Julio Cortázar


Quienes me conocen, y quienes no tanto (sólo basta haberme leído dos días en twitter, o ver cómo firmo en este blog) ya sabían la respuesta para esta categoría. Rayuela, mi Rayuela. Lo que yo siento por esta novela no puede ser normal, la he leído tantas veces que ya se me capítulos completos. Sí, ya sé que es algo enfermizo, pero no lo puedo evitar (ni quiero tampoco) cada vez que termino de leer cualquier libro corro a volver a leer rayuela.

Rayuela, de Julio Cortázar, fue publicada en 1963, y perteneció al tan conocido (nombrado, renombrado, criticado y alabado) boom latinoamericano. Esto quiere decir: un clásico dentro de nuestra literatura latinoamericana, muchas veces utilizado – así como Cien Años de Soledad- como método de tortura para los estudiantes de bachillerato. Pues, agradezco siempre que ese no fue mi caso, yo me tropecé con Rayuela, o ella conmigo, de la mejor manera posible: 2do semestre de la universidad, las ganas máximas de aprender, conocer y leerlo todo, además, en la materia favorita del profesor favorito. Puede que suene cursi lo que voy a decir, pero me enamoré de ese libro antes de abrirlo, podría jurar por todos mis ancestros que desde que toqué la portada hubo conexión instantánea. Y no me importa si me creen, yo sé que fue así.

Desde entonces, creo que he leído esta obra de Cortázar unas 16 veces, y sé que la seguiré leyendo hasta que ya no me quede vista

Día 17: Uno de este año

El cuaderno de Maya – Isabel Allende

Uno de este año… El mejor que he leído en lo que va de año. Vuelve Allende a mi lista.



A pesar de que Isabel Allende es una de mis escritoras favoritas, puedo decir que tenía tiempo que no leía un libro de ella que realmente me gustara como los de antes.

El Cuaderno de Maya es una novela, que a pesar de tocar temas fuertes como las drogas se hace muy fresco a la hora de la lectura. Allende, para mi gusto, tiene esa cualidad de tener la pluma ligera. En lo personal, esta señora se reivindicó conmigo con este libro, lo digo porque los anteriores que tuve en mis manos (los que le escribió a los nietos) eran demasiados fantásticos, y no es que no me guste la literatura fantástica, pero no es su fuerte. Aquí se encuentra la chilena pasional, casi casi la misma de las casas de los espíritus, pero ya con su toque californiano, todo eso combinado dentro de una crónica policial bastante original.

Día 14: Uno que haya odiado hace años y hoy admira

Doña Barbará – Rómulo Gallegos



Estoy segura, como profesora de castellano que soy, de que este libro ha sido la causa de verdaderos traumas literarios. Confieso que yo fui una de las traumatizadas, sufrí mucho, y nunca logré pasar de la décima página. Me parecía que era un libro horrible, lento, fastidioso, demasiado descriptivo; y cabe recalcar que yo no era una niña normal, siempre sentí pasión por la lectura y leía cualquier cosa que pasaba por mis manos.

Luego de muchos años (bueno, no tantos) en la universidad, me volví a topar con Gallegos en Literatura Venezolana, ahí fue cuando me enamoré realmente de nuestra literatura, y fue justamente Doña Bárbara la culpable.

Obviamente, cuando tenía 14 años, no tenía la capacidad de apreciar TODO lo que es Doña Bárbara, que después de haberme hecho la vida imposible se convirtió en una de mis obras favoritas.

Día 13: el primer libro que leyó en su vida

Ami, el niño de las estrellas - Enrique Barrios

Si hablamos del primer libro, el primerito, fue La Bella durmiente; pero no cuenta como primera lectura, porque cuando aprende a leer ya me lo sabía de memoria de tanto que me lo había leído mi papá. Tengo también Moby Dick, pero tenía sólo 5 años cuando mi abuela me lo regaló. Así que para esta categoría me quedo con Ami, el niño de las estrellas.



Se puede decir que este fue el primer libro que leí teniendo uso de razón (lo que sea que eso signifique). Fue hace tanto tiempo que ni recordaba quién era el autor, y sí, confieso que tuve que buscarlo en google.

Este libro es una especie de Principito. Un niño que viene de las estrellas, obviamente, a hacerse amigo y dar lecciones de vida, un alter ego o voz de la conciencia. Es tan parecido a El Principito que, incluso, está narrado en primera persona. Es importante aclarar que no le llega a la obra de Antoine de Saint-Exupéry, es mucho más infantil, y sus lecciones no son tan profundas; pero sí es un libro fresco, y bueno para iniciar en la lectura a los niños, sobre todo en aquella época en la que no teníamos a Harry Potter